La diputada federal Cristina Márquez Alcalá expresó su preocupación frente a la posible reforma electoral anunciada desde Palacio Nacional, la cual, dijo, busca debilitar la democracia mexicana y concentrar el poder en manos del actual gobierno.
En un posicionamiento reciente, la legisladora señaló que la Comisión Presidencial encargada de organizar foros y consultas ciudadanas en torno al tema está integrada únicamente por “leales secuaces de la Presidente”, quienes —afirmó— simularán un proceso abierto para justificar un proyecto diseñado a la medida de los intereses del Ejecutivo.
“Lo que se pretende es seguir construyendo una dictadura de tintes socialistas. Desde 2018, cada paso dado por Morena y su gobierno ha significado un retroceso para México, sin acciones que realmente favorezcan el desarrollo y bienestar de las familias”, manifestó Márquez.
La diputada recordó que, en el pasado, la izquierda exigía transparencia, democracia, diálogo y respeto a los derechos humanos; sin embargo, criticó que hoy el mismo sector actúe “de forma opaca, cerrada, corrupta e incapaz de respetar los equilibrios institucionales”.
Asimismo, destacó que los avances democráticos en el país —como la autonomía del árbitro electoral y la participación ciudadana en la vida pública— han sido fruto de años de lucha y participación de la oposición. Por ello, advirtió que la anunciada reforma podría representar un regreso a un México autoritario similar al de los años setenta.
“Con el pretexto del ahorro y de una supuesta participación ciudadana, se amenaza con desmantelar instituciones clave y con llevarnos a uno de los periodos más oscuros de la historia reciente”, subrayó.
Márquez cuestionó además las prioridades del gobierno federal: “¿Dónde quedan las medicinas, las escuelas, los hospitales, la seguridad o la justicia?”, planteó, asegurando que la iniciativa busca ocultar ineficiencias, encubrir actos de corrupción y continuar utilizando los recursos públicos sin transparencia.
Finalmente, la diputada aseguró que, desde su bancada, acompañarán cualquier propuesta que fortalezca al país y a las familias mexicanas. De lo contrario —advirtió— ejercerán su derecho a señalar y proponer alternativas en defensa de la democracia.
